Desde hace décadas, Asturias se posicionó como uno de los territorios autonómicos con mayor riqueza desde la perspectiva ecuestre. Sin embargo, la crisis económica afectó también a este sector que lo llevó a su decrecimiento, un claro ejemplo de esto fue cierre del Centro Ecuestre El Asturcón.
Superada la situación, Asturias vuelve a convertirse en una de las regiones más relevantes y con mayor proyección en lo que a la hípica se refiere. En este sentido, se combina la aparición de nuevos centros ecuestres con la mejora de las infraestructuras ya existentes, así como con el talento de sus jinetes y amazonas.
La apuesta por el futuro no es una mera casualidad, sino el resultado de un esfuerzo colectivo amparado tanto por entidades públicas como por empresas privadas, además de otros profesionales y aficionados, que han apostado por la formación integral y por competiciones internacionales que atraen a jinetes tanto nacionales como internacionales.
No podemos olvidar que, jinetes como Sergio Álvarez Moya, Gerardo Menéndez u Olivia Álvarez, han salido de este paraíso natural.









